No. Cambiar de comercializadora no supone quedarse sin luz o gas.
El suministro continúa funcionando mientras se tramita el nuevo contrato. Normalmente, tampoco es necesario cambiar el contador, recibir la visita de un técnico o llamar a la compañía anterior.
Aun así, el miedo a sufrir un corte o a tener problemas con las facturas hace que muchas personas mantengan una tarifa que quizá ya no se adapta a sus necesidades.
Para evitar dudas, te explicamos qué cambia realmente, quién se ocupa de las gestiones y qué debes revisar antes de contratar otra tarifa.
Cambiar de comercializadora no significa dar de baja el suministro
Un cambio de comercializadora y una baja del suministro son gestiones diferentes.
Cuando cambias de comercializadora, sustituyes un contrato por otro, pero el punto de suministro continúa activo. La vivienda o el negocio sigue recibiendo electricidad o gas con normalidad.
Una baja, en cambio, supone cerrar el punto de suministro. Si después quieres recuperarlo, tendrás que solicitar un alta nueva y asumir los trámites y costes correspondientes.
Por eso, si solo quieres contratar otra tarifa, debes solicitar un cambio de comercializadora. No debes pedir la baja de la luz o el gas.
Por qué la luz y el gas siguen funcionando durante el cambio
Para entender por qué no se produce un corte, hay que diferenciar entre comercializadora y distribuidora.
La comercializadora es la compañía con la que contratas la tarifa. Se encarga de gestionar el contrato, aplicar las condiciones económicas y emitir las facturas.
La distribuidora es la empresa responsable de la red que lleva la electricidad o el gas hasta el inmueble. También se ocupa de determinadas actuaciones sobre el contador y de las averías relacionadas con la red.
Puedes elegir comercializadora, pero la distribuidora depende de la zona en la que se encuentre el suministro.
Cuando contratas otra compañía, la distribuidora sigue siendo la misma. Tampoco cambian la red, la instalación ni el CUPS. Lo único que cambia es la empresa que gestiona el contrato y te envía las facturas.

Qué ocurre realmente durante el proceso
El cambio es principalmente administrativo y suele desarrollarse de la siguiente manera:
- Revisas tu factura actual para conocer el consumo, la potencia, el precio de la energía y los servicios contratados.
- Comparas las condiciones de diferentes tarifas y eliges la que mejor encaja con tu consumo.
- Facilitas los datos del titular, el CUPS, la dirección del suministro, una cuenta bancaria y tus datos de contacto.
- Das tu consentimiento para formalizar el nuevo contrato.
- La nueva comercializadora envía la solicitud a la distribuidora y se encarga de tramitar el cambio.
Antes de decidir, conviene saber cómo leer una factura de luz. Esto te permitirá comparar el precio de la energía, la potencia, los horarios y los servicios adicionales sin fijarte únicamente en el importe final.
Normalmente, no es necesario llamar a la compañía anterior ni solicitar la baja por tu cuenta. Cuando se activa el nuevo contrato, el anterior finaliza.

Cuánto tarda el cambio y qué pasa con el contador y las facturas
En electricidad, el cambio debe realizarse en el plazo más breve posible. Con carácter general, el plazo máximo es de diez días hábiles desde la formalización del contrato.
Excepcionalmente, puede ampliarse cinco días hábiles si son necesarias actuaciones complejas. En el gas, el tiempo puede variar según la validación de la solicitud y el ciclo de lectura del contador.
Durante todo ese tiempo, el suministro continúa funcionando.
Para un cambio ordinario tampoco suele ser necesario sustituir el contador o recibir la visita de un técnico. Solo podrían requerirse actuaciones adicionales si también solicitas modificar la potencia, existe una incidencia o es necesario intervenir en la instalación.
Cuando el cambio se hace efectivo, la compañía anterior emite una última factura con el consumo realizado hasta esa fecha. Las siguientes facturas corresponden a la nueva comercializadora.
Ambas facturas pueden llegar con pocos días de diferencia, pero deben incluir periodos de consumo distintos. Es recomendable comprobar las fechas para asegurarse de que no se ha facturado dos veces el mismo periodo.
Qué debes revisar para evitar problemas
El cambio de comercializadora es gratuito, pero el contrato actual puede incluir otras condiciones.
Antes de aceptar una nueva tarifa, revisa:
- Si existe permanencia o penalización por cancelación anticipada.
- Cuánto dura el precio anunciado.
- Cómo y cuándo puede actualizarse.
- Si se incluyen servicios de mantenimiento o asistencia.
- Cuánto cuestan esos servicios.
- Si existen condiciones de preaviso.
- Desde qué fecha se aplicará el nuevo contrato.
También debes prestar especial atención si disfrutas del bono social eléctrico. Este descuento está vinculado al PVPC y a una comercializadora de referencia. Contratar una tarifa del mercado libre supone dejar de beneficiarte de él.
Si la contratación se realiza por teléfono, internet o fuera de un establecimiento comercial, dispones, con carácter general, de un plazo de 14 días para desistir.
Grupo Enega gestiona el cambio por ti
En Grupo Enega analizamos tu factura y tu consumo para comparar las condiciones de más de 30 compañías de luz y gas.
No se trata de cambiar por cambiar. Primero revisamos si existe una alternativa que encaje mejor con tus necesidades y te explicamos sus condiciones con claridad.
Si decides contratarla, te ayudamos con las gestiones y puedes resolver tus dudas con una persona real durante todo el proceso.
Si estás pensando en cambiar de compañía de luz o gas, puedes conocer cómo trabajamos antes de tomar una decisión.
También puedes consultar nuestras tarifas de luz y gas para particulares o las tarifas de luz y gas para empresas, según el tipo de suministro que necesites revisar.
Para estudiar tu caso concreto, puedes contactar con Grupo Enega y enviarnos una factura. Te explicaremos qué opciones existen y qué ocurrirá durante el cambio.
Preguntas frecuentes
¿Se corta la luz o el gas al cambiar de compañía?
No. Cambiar de comercializadora no supone dar de baja el punto de suministro. La vivienda o el negocio continúa conectado a la misma red y la distribuidora sigue siendo la misma. Lo que cambia es la compañía que gestiona el contrato y emite las facturas.
¿Cuánto tarda el cambio de comercializadora?
En el suministro eléctrico, el cambio debe realizarse en el plazo más breve posible y, con carácter general, en un máximo de diez días hábiles desde la formalización del contrato. Excepcionalmente, puede ampliarse cinco días hábiles cuando sean necesarias actuaciones complejas. En el gas, el plazo puede variar según la validación de la solicitud y el ciclo de lectura.
¿Tengo que avisar a la compañía anterior?
Normalmente no es necesario. La nueva comercializadora se encarga de tramitar la solicitud y el contrato anterior finaliza cuando se activa el nuevo. No obstante, conviene revisar previamente las condiciones de permanencia, preaviso y servicios adicionales.
¿Cambiar de comercializadora es gratis?
El cambio de comercializadora es gratuito. Sin embargo, el contrato anterior puede incluir permanencia, penalizaciones por cancelación anticipada o servicios adicionales con condiciones propias.



